Me llamo Samira, tengo 21 años y vengo de Afganistán. Mis padres tienen un restaurante de comida afgana cuya especialidad son las Osh Pyozee ( cebollas rellenas). Mis hermanos mayores trabajan como camareros en el restaurante, mi madre es la cocinera y mi padre se encarga de diversas tareas como hacer los pedidos, organizar el restaurante, servir las mesas... Mi familia y yo vivimos principalmente del turismo, pero en los últimos años hemos notado que cada vez vienen menos turistas extranjeros por temor a la violencia que inunda las calles.
Cuando nació el primogénito de la familia, mis padres decidieron empezar a ahorrar dinero para que al menos uno de sus hijos pudiera realizar estudios universitarios. Lo normal en mi país hubiera sido que uno de los varones de la familia hubiese venido a estudiar por mí, pero mis hermanos desde pequeños empezaron a juguetear con las drogas y a frecuentar lugares poco recomendables. Tras años de duro trabajo en el restaurante, mi familia y yo hemos sido capaces de ahorrar el dinero necesario para estudiar Enfermería en la Universidad Complutense de Madrid.
Hoy ha sido mi primer día en Madrid. A las 16:45 mi avión aterrizó en Barajas tras un largo vuelto. En mi bolsillo, 300€ que han recaudado entre mis tíos y mi abuela. Voy caminando por la T-4 (o eso pone en los carteles) en busca de una persona que tenga la amabilidad de indicarme un lugar para pasarla noche sin gastar mucho dinero. La gente me mira con desprecio y me dice "lo siento, tengo mucha prisa", otros caminan con paso firme e ignoran mi presencia.
Pasada una hora conocí a una chica llamada Yaneth que también buscaba piso. Ella tiene 19 años, es colombiana y, ha venido a España a buscar fortuna. En su país trabajaba recogiendo café bajo la supervisión de un terrateniente y apenas ganaba dinero para comer. Yaneth espera poner enviar parte del dinero que gane a su familia.
Finalmente una señora nos ha dado la dirección de un hostal del madrileño barrio de Malasaña. Vaya... yo no conozco Madrid y Yaneth tampoco, esto me va a costar más de lo que pensaba... Una azafata de tierra me ha dicho que hay que coger el metro y que me lleva a todos los sitios, pero yo no sé que es un metro. Yaneth dice que es parecido al tren y que tendremos que coger más de uno para llegar a Malasaña. Al final, tras 3 horas, hemos llegado al hotal, reservado una habitación y pasado la noche allí.


No hay comentarios:
Publicar un comentario